La congruencia entre el ser interno y la manifestación del mismo hacia el exterior es competencia de la Asertividad. Por ello, el comportamiento asertivo facilita que la persona se sienta más satisfecha consigo
misma y con las demás.
Para Riso, la conducta asertiva permite a la persona expresar adecuadamente oposición y
afecto de acuerdo
con sus intereses y objetivos, respetando el derecho de los otros e intentando alcanzar
la meta propuesta. Mientras que Melgosa la define como “la expresión de
nuestros sentimientos de una manera sincera abierta y espontánea, sin herir la sensibilidad
de la otra persona”. (Citados en Naranjo, 2008, p. 4).
Las personas asertivas tienen la capacidad de reconocer e identificar sus necesidades
y exteriorizarlas a otras personas con firmeza y claridad. Al tiempo que, aceptan que la otra persona tiene el mismo derecho de hacerse valer. Precisamente, la sinceridad es la característica más distintiva de las personas asertivas, por lo que expresa el verdadero yo, no uno imaginario, inventado para manipular a las otras personas. Las conductas no asertivas son la agresiva y la pasiva.
Riso (citado en Naranjo, 2008) desglosa los indicadores expresivos
verbales y no verbales de la asertividad:
- Mirar a los ojos. La mirada huidiza es típica de las personas inasertivas, generalmente se experimenta desconfianza porque se presume que la otra persona tiene algo que esconder o bien, que ésta no nos valida como su interlocutor. La
persona asertiva no escapa a la mirada, la sostiene el tiempo suficiente para
establecer un buen contacto.
- El volumen de la voz. Las personas que se sienten intimidadas por figuras de
autoridad suelen bajar el volumen de su voz, al considerar que de esa forma el
impacto de su mensaje no ofuscará al otro; esto provoca que se vean como personas tímidas o
inseguras.
- Modulación y entonación de la voz. La entonación comunica e implica interés. Si
el interlocutor es parco, la persona se siente poco apreciada; también se experimenta
aburrimiento, desconexión y pereza de responder.
- Fluidez verbal. Ésta requiere espontaneidad y seguridad. Los tiempos muy
prolongados para dar una respuesta, debido a que se piensa demasiado,
generan angustia en la persona que está esperándola. Las personas inasertivas emplean recursos inadecuados, tales como muletillas, silencios entre
una frase y otra, repeticiones y aclaraciones innecesarias, reiteradas disculpas e
insinúan en vez de afirmar. Esto provoca impaciencia y desesperación.
- La postura. Comunica actitudes y la persona inasertiva da la impresión de que lo único que desea es no molestar. Es difícil
acercarse afectivamente a una persona que no se acepta a sí misma. La
sumisión generalmente produce rechazo.
- Los gestos. Son la entonación del cuerpo, acompañan físicamente al
lenguaje y completan su sentido. Es lenguaje no verbal y es en el rostro donde
más se manifiesta lo que la persona es. Los gestos de las
personas no asertivas suelen estar desfasados respecto del lenguaje hablado.
Existe cierta ambigüedad en el mensaje; por ejemplo, pueden manifestar
verbalmente que están alegres, pero su rostro muestra tristeza. Con mayor
frecuencia, las expresiones gestuales de estas personas suelen ser frías,
impasibles y serias. Cuando se está frente a una persona con poca expresión
gestual, se siente desconcierto, incertidumbre, desconfianza.
- El contenido verbal del mensaje. Es la transcripción en palabras de lo que se
desea. El mensaje deber ser claro, explícito, directo, franco, considerado y
respetuoso de los derechos de las demás personas. Hay personas que al
expresar sus pensamientos o sentimientos terminan diciendo otra cosa o
cambian de tema, por temor o por inseguridad. Cuando se descubre que una
persona no dice lo que piensa se siente indignación.
La persona que se comunica de una forma funcional es aquella que puede
expresar con firmeza sus opiniones, pero también está dispuesta a aclarar y clarificar;
ve a la otra persona como un ser separado de ella y único; toma lo opuesto como una oportunidad para aprender, y no como
una amenaza o una señal de conflicto; convive con otras personas y situaciones en función de cómo son y no de cómo desearía que fueran; toma la
responsabilidad de lo que siente, piensa, escucha, observa, así como por sus acciones, en lugar de
negarlas o atribuirlas a otras personas; y logra negociar abiertamente el dar y recibir.
La persona que se comunica de manera
disfuncional no interpreta de forma adecuada los mensajes que le llegan del entorno, por ello tampoco es una persona abierta a lo que ella misma piensa y siente.
Las dificultades que las personas pueden tener para comunicarse se vinculan
estrechamente con la percepción que tienen de sí mismas; es decir, con la imagen propia y su autoestima. Una alta autoestima se relaciona con una comunicación funcional y asertiva.
Una baja autoestima conduce hacia una comunicación disfuncional y no asertiva. (Satir, citado en Naranjo, 2008).
Es necesario educarnos en materia de asertividad, de tal suerte que nuestra conducta y comunicación nos conduzcan hacia una mejor convivencia. Consideremos, de acuerdo a la visión asertiva, que todos tenemos derecho a intentar conseguir lo que consideremos mejor, siempre que no repercuta negativamente sobre otras personas; a ser respetadas; a solicitar ayuda, no exigirla, y a negarnos a ayudar a otras personas si así lo deseamos; también tenemos derecho a sentir emociones, tales como temor, tristeza, ira, angustia y a expresarlas sin herir los sentimientos de las
demás. Todos podemos tener opiniones particulares sobre
cualquier situación y manifestarnos sin ofender intencionalmente a otras
personas. Y es necesario recordarnos que, todos tenemos derecho a equivocarnos en actitudes, opiniones y
comportamientos, pero hacernos responsables de ello.
Promover una capacitación dirigida a los adolescentes, es menester, debido a que -como explica Naranjo (2008)- se están desarrollando en un ambiente educativo cargado de evaluaciones, lo que contribuye a aumentar el temor frente al contacto interpersonal, especialmente cuando el estudiante se siente inseguro de sus habilidades sociales y le preocupan las
evaluaciones negativas de sus iguales o de los profesores. La ansiedad social puede interferir con el comportamiento asertivo y bloquearlo; tal ansiedad se produce por la vergüenza
de la persona sobre sí misma, necesidad de aprobación, temor a dar una mala impresión, a comportarse de manera inapropiada y temor a
las figuras de autoridad.
Además, cabe destacar que las habilidades de comunicación se enmarcan dentro de
un contexto más amplio, pues implican todos los aspectos de la personalidad, explican
Güell y Muñoz (citado en Naranjo, 2008). La forma de interactuar con los demás es precisamente la manifestación de de cómo la persona es, cómo piensa, qué valores tiene y su grado de sensibilidad. Por
lo tanto, mejorar las habilidades comunicativas también repercute favorablemente en el
estado emocional general de las personas.
Naranjo Pereira, M L; (2008). Relaciones interpersonales adecuadas mediante una comunicación y conducta asertivas. Revista Electrónica "Actualidades Investigativas en Educación", 8(1) 1-27. Recuperado de http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=44780111
BUENAS NOCHES MAESTRA YANI, ME GUSTA EL TRABAJO QUE ESTA REALIZANDO ESTA TEMA ES INTERESANTE Y SE QUE USTED LO DOMINA PERFECTO DADO SU PERFIL DE COMUNICADORA. LA FELICITO DE VERDAD, ES EXCELENTE SU TRABAJO.
ResponderBorrarBUENAS NOCHES MAESTRA YANI, ME GUSTA EL TRABAJO QUE ESTA REALIZANDO ESTA TEMA ES INTERESANTE Y SE QUE USTED LO DOMINA PERFECTO DADO SU PERFIL DE COMUNICADORA. LA FELICITO DE VERDAD, ES EXCELENTE SU TRABAJO.
ResponderBorrarEXCELENTE SU TEMA MAESTRA YANI, SE QUE EN CUANTO VAYA INTEGRANDO ESTOS TEMAS A SU TRABAJO VA A QUEDAR PERFECTO. FELICIDADES.
ResponderBorrarEXCELENTE SU TEMA MAESTRA YANI, SE QUE EN CUANTO VAYA INTEGRANDO ESTOS TEMAS A SU TRABAJO VA A QUEDAR PERFECTO. FELICIDADES.
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